Artebar Buenos Aires

- Escuela de Actuación -

 

                                      Artículos

 


Principal

 

  Facebook

  Notas

  Videos Obras

  Correo

  15 3130 5612

 

 

 

 

 

Artículos sobre el Teatro, Actuación y comportamiento humano

 

  • LA ACTUACIÓN AYUDA A VENCER EL MIEDO (escrito por Fenando Barletta)

 

Vídeo demostrativo:  ENFRENTANDO LOS MIEDOS

 

Todo aquello que nos provoca temor es una proyección de nuestros miedos interiores. Podemos encontrar dos miedos radicales: uno es el miedo al daño físico, y este miedo es inherente a la condición humana de la existencia, todos tenemos miedo a la pérdida de la Vida, es una programación que la Naturaleza hace en todo organismo viviente.  El segundo, es el miedo a la desolación en encontrarnos solos y desamparados.  También este aspecto es inherente a la condición humana, aunque arraigado en la condición cultural y en la evolución de la especie.  Estamos diseñados y preparados para vivir en sociedad.

Estos dos miedos principales condicionan nuestra psique en distintas formas, y se instalan en pensamientos, lucubraciones, especulaciones y, fundamentalmente, en las decisiones.  Y así construimos nuestras Vidas: decidiendo qué hacer y qué no hacer según nuestra consideración de lo que es correcto e incorrecto para que "el afuera" no nos lastime ni nos rechace.

El primer miedo es imposible de vencer, solamente deberemos aprender a convivir con él, retirándole el equivocado juicio de valor que lo convierte en indeseable.  Simplemente debemos reconocer que el mecanismo del miedo a la pérdida de la Vida, son una serie de sensaciones físicas y cerebrales que se manifiestan de tal modo que nos permite encender una "luz de alerta" ante una determinada situación.  Si nos encontramos frente a la presencia de un lobo que nos muestra sus colmillos, seguramente nuestros músculos se contraen, se eriza nuestra piel, cambia nuestra respiración y el ritmo cardíaco se modifica; con estas señales advertimos un riesgo y consideramos una situación como peligrosa.  Y está bien que así sea, porque nos protege.

Pero el  modo perjudicial de este funcionamiento es cuando se nos ocurre CREER que ciertas situaciones son COMO lobos amenazantes, entonces, entramos en retirada sin asegurarnos de un modo veraz que estamos ante la presencia de un lobo feroz. Ése, es nuestro error: proyectar un temor de un suceso real a una situación supuesta, imaginándonos que un perro sediento que nos muestra sus dientes, nos quiere devorar.  En este caso, estamos proyectando un miedo a un elemento externo sin estar seguros de su significado.  Simplemente huimos ¡por las dudas!

Este mecanismo de transferencia del peligro nos condiciona sobremanera a la hora de ENFRENTAR nuestras diversas situaciones cotidianas, pues suponemos que algo puede ser peligroso sin habernos asegurado que sí lo es. 

¿Cómo convivir con el miedo al daño?  Conociendo nuestras capacidades y recursos, descubriendo nuestro potencial y nuestra fortaleza, aprendiendo a relacionarnos con los distintos elementos de ese "afuera" que nos atemoriza.  Sentimos riesgo cuando nos creemos débiles e inferiores a los demás.  Por lo tanto, reconocernos, descubrirnos, y aprender, nos convierte en poderosos, y eso nos dará el VALOR de enfrentarnos al afuera.  Y cuando nos animemos a enfrentar lo desconocido también descubriremos que muchas de las cosas que sentíamos como una amenaza y nos espantaban, en realidad eran perros sedientos que nos estaban pidiendo agua.

El segundo, el miedo a la desolación, también tiene orígenes reales y una proyección imaginaria.  En este caso, juega un aspecto importante el sentimiento del afecto.  Ante la pérdida de un ser querido sentiremos dolor, nuestras entrañas hablarán.  Estamos entrelazados afectivamente con las personas, nos relacionamos de tal modo con el otro que nos fortalecemos con su presencia y nos da miedo perderlo, creyendo que es indispensable para nuestra vida.  Por supuesto que son necesarios y hermosos los vínculos amorosos y afectivos, pero lo negativo es terminar creyendo que si el otro no está o que no nos quiere, nosotros no podremos VIVIR.

Y este miedo al dolor sentimental nos genera temor a la pérdida del ser querido, y nos fuerza a estar constantemente buscando su aceptación y aprobación.  Así nos programaremos en adoptar actitudes, comportamientos, modos, formas, estilos, ¡y hasta gustos!, con tal de satisfacer la demanda de los demás.  Nos programaremos culturalmente para lograr que el otro nos quiera, simplemente, para que esté con nosotros y nos aleje de nuestro miedo a sentirnos solos.  Desde esta necesidad de sentirnos queridos surge la vergüenza y el miedo a la exposición, porque pensamos que el otro nos puede desaprobar si hacemos lo incorrecto.  Antes de exponernos pretenderemos informarnos como para saber qué tenemos que hacer, tomaremos todos los recaudos posibles para asegurarnos que nuestra acción es correcta antes de realizarla.  Y cuando la realicemos, entonces, esperaremos que el otro nos dé un premio: una muestra de su aceptación, y sentiremos frustración si no la recibimos.

Este temor condiciona nuestra vida: estaremos accionando según lo que nosotros creamos que el otro espera que nosotros hagamos.

¿Cómo vencer este segundo temor?  Pues descubriendo quiénes somos y animándonos a mostrar eso que tenemos.  ¿Pareceré más atractivo con el cabello largo o con el cabello corto?  Es bastante probable que a una mitad del afuera le parezca atractivo con el cabello largo, mientras que, a la otra mitad, la seduciré con el cabello corto.  Pero lo que determina la verdadera belleza es el CONTENIDO y no el envase.  Y el contenido, SOMOS NOSOTROS MISMOS; lo que llevamos dentro, nuestras riquezas, nuestras cualidades, nuestras habilidades, nuestra determinación para vivir.  Nos resultará imposible seducir a todos, ni siquiera  a la mayoría.  Lograremos ser atractivos cuando aparezca lo GENUINO y VERDADERO.

La Actuación, las clases de Actuación, son un espacio, un terreno, una sala de ensayo, en la que aprenderemos a mirarnos y a descubrirnos en nuestras capacidades, habilidades, y dones.  Conoceremos nuestra naturaleza.  Cuando nos conozcamos y sepamos todo lo que tenemos, desaparecerá la vergüenza y el temor al rechazo.  Sentiremos nuestra VALÍA, y tendremos coraje en enfrentar lo desconocido, atravesando los miedos. 

Al iniciar las clases las personas sienten mucha vergüenza; sin embargo, ésta va disminuyendo a medida que la persona se anima a mostrarse, porque gracias a ello, se descubre a sí misma.  Finalmente, al final de un primer ciclo de aprendizaje, la vergüenza y el temor al ridículo, desaparecen totalmente. Cuando eso ocurre, recién ahí, estaremos preparados para aprender el Arte de Actuar.

Bibliografía consultada:
La Sabiduría de las Emociones, de Norberto Levy

 


  • HERRAMIENTAS DEL ACTOR

El Actor posee un único instrumento: su propia persona; y esta incluye el cuerpo, las emociones, sentimientos, y su mente.  No existe otro modo de actuar que el de utilizar los diferentes elementos que nos conforman como seres.

De modo que cuando nos preparamos como actores, no trabajamos solamente en el arte escénico sino que, también, debemos desarrollarnos en nuestra capacidad intelectual, nuestro razonamiento, nuestra cultura, nuestra sensibilidad, emociones, pensamientos, y en el conocimiento de todo nuestro cuerpo.

  • LA EXPRESIVIDAD

La Expresividad es la capacidad que disponemos las personas de transmitir un mensaje hacia el exterior.  En la Actuación Escénica un actor no solamente se expresa oralmente a través de los parlamentos de un guión, sino que lo hace también con lo que denominamos "lenguaje corporal", es decir, señales físicas que indican al exterior lo que a una persona le puede ocurrir por dentro, ya sea un sentimiento, un pensamiento, una emoción, o una reacción espontánea ante un estímulo.

Una manera de estimular la expresividad es a través de la práctica de diversos ejercicios y entrenamientos en las herramientas actorales.  Una de ella es la Mímica.

(Vídeo demostrativo: Lenguaje para sordos)


Otros artículos de interés

 


Nuevo Curso Nivel Inicial

Días Sábados de 14 a 17 horas

 

  •  comienza el 6 de mayo

Sala en Belgrano

Inscripción abierta

 

  • Destinado a personas con poca o ninguna experiencia

  • Finalización: mediados de diciembre

  • Actividad arancelada sin matrícula previa

  • Vacantes limitadas

  • Docente: Fernando Barletta

  • Inscripción telefónica

Solicite información detallada por correo

o telefónicamente al 4703 4339  o 15 3130 5612

 


CURSOS CICLO ANUAL 2017

Ciclo Anual 2017:  organizado en nivel Inicial, Intermedio y Avanzado

Según el grado de experiencia y el objetivo de la persona se determina el nivel correspondiente

 

Sala en Belgrano

Inscripción abierta

 

  •  Cursos Nivel Inicial     (no se requiere experiencia anterior)

Curso 1: Miércoles de 19 a 22 horas            comienzo miércoles 8 de marzo 2017

Curso 4: Sábados de 14 a 17 horas            comienzo sábado 6 de mayo 2017

  •  Curso 1er Año Nivel Intermedio     (se requiere al menos un año de experiencia)

Curso 2: Martes de 19:30 a 22:30 horas            comienzo martes 7 de marzo 2017

Curso 3: Jueves de 19 a 22 horas                      comienzo jueves 9 de marzo 2017

 

  •  Curso 2do Año Nivel Intermedio     (se requiere al menos dos años de experiencia)

Curso 4: Sábados de 18 a 21 horas            comienzo sábado 11 de marzo 2017

Se realizan espectáculos teatrales al finalizar el año para cada uno de los niveles

 

Solicite información detallada por correo

o telefónicamente al 4703 4339  o 15 3130 5612

 

Clases de Teatro en Belgrano

Artebar Buenos Aires

-Escuela de Actuación-

Informes: consulta@artebarbsas.com

Tel.: 4703 4339

Docente: Fernando Barletta


 

 


Principal

Envíe un mensaje a consulta@artebarbsas.com con preguntas o comentarios sobre este sitio Web.
Última modificación: 06 de Julio de 2016

MAHATMA GANDHI                                                                                                                                                                                                                         JOHN LENNON

(1869-1948)                                                                                                                                                                              (1940-1980) 

 

 

 

El amor nos fortalece                                    La creatividad nos libera